Detesto la ciudad, me caga en serio, uno no puede hacer más que deprimirse en ella, rodeados de smog y basura de todos tipos, tamaños y formas, de los que solo piensan en chingarse al prójimo con la escusa del maltrato e injusticia que han vivido, la cual no sé hasta qué punto es válida, y yo que tanto presumía de nunca sufrir un asalto, pero todo es muy relativo ya que todos de alguna u otra manera sufrimos las consecuencias de la delincuencia, pero vivirlo en carne propia siempre deja un culero sabor de boca y con el sentimiento de impotencia y al final solo queda reír resignado. Ahora en plena ciudad de México subirse a un camión a plenas cuatro de la tarde es rifase el físico, ¿donde irá a terminar esto?, la verdad ni quiero saber, yo lo he dicho desde siempre la humanidad está perdida y siempre e desconfiado de ella, y ahora tengo razones, solo nos queda huir lejos muy lejos de aquí y sálvese quien pueda.
Pero no todo fue mal sabor de boca ayer, resulta que mi trabajo de Hasta el Cuello resulto seleccionada junto con 36 más de entre 114 obras (un numero poco impresionante pero a quien le importa de igual manera me subió el ánimo) y parece que será publicada en un librito conmemorativo del evento y formara parte de la galería virtual y un evento en mayo, ya después pongo mas al respecto, tal vez la humanidad si tenga esperanzas después de todo…
Neeee.



